
Mientras muchas personas pasaban la noche preocupadas por la salud de un ser querido, un grupo de niños decidió hacerles saber que no estaban solos.
Alumnos de sexto grado del Instituto Bilingüe Abraham Lincoln (IBAL) acudieron el pasado viernes por la noche a las instalaciones del IMSS para repartir alimentos a familiares de pacientes y personas que permanecían en espera afuera del hospital.
Burritos, pizza, pan de dulce, agua y jugos fueron entregados por los propios estudiantes, quienes participaron en esta actividad como parte de un proyecto de Inteligencia Emocional impulsado por la maestra Marcela Ochoa.
Lo que para algunos pudo parecer una cena sencilla, para quienes llevaban horas e incluso días acompañando a un familiar enfermo representó un gesto de aliento, compañía y esperanza en medio de momentos difíciles.
Alexia Guerrero, Manuel Santiago Burrola, Matteo Chávez, Samara Robles, Sofía Palacios y Jazziel Ontiveros fueron los protagonistas de esta noble acción que dejó sonrisas, palabras de agradecimiento y una valiosa enseñanza: la empatía no tiene edad.
Con pequeños actos de bondad, estos estudiantes demostraron que ayudar a los demás no requiere grandes recursos, sino un corazón dispuesto a tender la mano a quien más lo necesita.
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