En los cruceros de Cuauhtémoc, la presencia de niños y niñas pidiendo dinero se ha vuelto frecuente, reflejando una realidad marcada por la vulnerabilidad y la falta de acceso a derechos básicos.

De acuerdo con el director del DIF Municipal, José Cuan, se han recibido diversas denuncias sobre estos casos, lo que ha llevado a implementar acciones como entrevistas con las madres, visitas domiciliarias y apoyos asistenciales. Sin embargo, reconoce que estas medidas no son suficientes para atender de fondo la problemática.

El funcionario advierte que dar dinero en los cruceros, aunque parezca un acto solidario, contribuye a que esta práctica continúe. ?Se genera una costumbre que mantiene a los menores en la vía pública?, señala, al explicar que los ingresos obtenidos pueden incluso superar los de un empleo formal.

Además, destaca que muchos de los menores, especialmente los más pequeños, no asisten a la escuela e incluso algunos no cuentan con registro oficial, lo que agrava su situación.

A ello se suma el riesgo constante al que están expuestos en la vía pública, donde pueden sufrir accidentes graves. Por esta razón, el DIF ha dado parte a autoridades como la Fiscalía y la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes.

José Cuan enfatiza que la solución no depende únicamente de las autoridades, sino también de la sociedad. Evitar dar dinero en los cruceros, afirma, es una acción clave para no perpetuar un problema que mantiene a la infancia en condiciones de riesgo y vulnerabilidad.