Habitantes del fraccionamiento Valle Escondido acudieron ante la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COESPRIS) para denunciar la presencia de marraneras ubicadas a un costado de la zona habitacional, situación que aseguran ha afectado su calidad de vida durante aproximadamente seis años.

De acuerdo con los vecinos, las instalaciones se encuentran a escasos metros de las viviendas, separadas únicamente por una calle. Algunos residentes colindan directamente con el sitio, lo que ha generado constantes molestias debido a los fuertes olores, incluso manteniendo puertas y ventanas cerradas.

Señalaron que la problemática no es temporal, ya que los animales permanecen en el lugar durante todo el año. Además, reportaron la proliferación de moscas y roedores, lo que consideran un riesgo sanitario que ha derivado en diversas afectaciones a la salud de quienes habitan en la zona.

Los afectados indicaron que han presentado múltiples solicitudes ante distintas dependencias para que se atienda la situación, ya sea mediante la reubicación de las marraneras o la implementación de medidas de limpieza y control, sin obtener una respuesta efectiva hasta el momento.

Asimismo, explicaron que previamente se enviaron oficios por parte del área de Ecología para solicitar inspecciones por parte de COESPRIS en los meses de noviembre y febrero; sin embargo, aseguran que estas no se llevaron a cabo. Posteriormente, recibieron un documento en el que se indicaba que no se había encontrado presencia de animales, lo cual calificaron como falso.

´´Es una molestia saber que dicen que no hay marranos cuando nosotros sabemos que sí los hay´´, expresaron, además de añadir que ahora ya hay gallinas y hasta un caballo.

Ante esta situación, los vecinos exigieron que se realice una nueva inspección en el lugar, incluso manifestando su disposición para acompañar a las autoridades durante el recorrido y comprobar las condiciones denunciadas.