
Uno de ellos había desaparecido en la región de Casas Grandes; madres buscadoras denuncian trabas para la entrega de los cuerpos.
La identificación de dos hombres que permanecían sin ser reconocidos en el Servicio Médico Forense (SEMEFO) de Chihuahua permitió a sus familias obtener respuestas sobre su paradero, luego de meses de incertidumbre.
El avance fue dado a conocer por el colectivo Padres y Madres de Hijos Desaparecidos de Culiacán, encabezado por Susana Ayala Gallegos, cuyas integrantes viajaron desde Sinaloa para realizar labores de búsqueda y seguimiento de casos en territorio chihuahuense.
Entre las personas identificadas se encuentra Bernardo Adán Báez Aguiar, de 45 años, originario de Sinaloa de Leyva, quien fue visto por última vez el 6 de septiembre de 2025 en Ciudad Juárez.
El segundo caso corresponde a Arturo Julián Hernández, de 33 años, originario de Guachochi, Chihuahua, de quien se perdió comunicación el 17 de febrero de 2026, cuando se encontraba en la región de Casas Grandes.
Aunque el reconocimiento representa un paso importante para ambas familias, el colectivo señaló que todavía enfrentan dificultades para concluir los trámites correspondientes y recibir los restos de sus seres queridos.
Susana Ayala Gallegos manifestó su preocupación por la información que, según el colectivo, recibió una de las familias, a la que presuntamente se le advirtió que la entrega del cuerpo podría demorar hasta cinco años debido a cuestiones relacionadas con la carpeta de investigación.
Ante este panorama, las buscadoras solicitaron la intervención de la Fiscalía para revisar el caso y acelerar los procedimientos. También señalaron que presentaron una queja ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos y buscaron acercamiento con la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAVE).
El grupo, integrado por nueve mujeres procedentes de Sinaloa, también expuso presuntos obstáculos para desarrollar sus actividades, entre ellos la falta de transporte, recursos y autorizaciones para efectuar recorridos de campo.
Asimismo, las integrantes del colectivo aseguraron que, durante su visita al SEMEFO de Chihuahua, recibieron información sobre la existencia de 3 mil 733 cuerpos sin identificar. Esta cantidad fue referida por las propias buscadoras y no se acompañó de una confirmación oficial en la información difundida.
Las mujeres insistieron en la importancia de fortalecer los mecanismos de identificación humana y garantizar que, una vez concluidos los procedimientos legales y periciales, las familias puedan recuperar los restos de sus seres queridos sin demoras injustificadas.
Hasta el momento, no se ha dado a conocer una postura oficial respecto a los señalamientos sobre los tiempos de entrega ni las dificultades denunciadas por el colectivo.
La identificación de ambos hombres pone nuevamente sobre la mesa los desafíos que enfrentan las familias de personas desaparecidas, incluso después de conocer el destino de sus seres queridos.
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