Perseguir, vigilar o contactar de manera insistente a una persona para intimidarla, controlarla o provocarle miedo ya es considerado delito en Chihuahua, luego de que el Congreso del Estado aprobara la reforma al Código Penal.

El nuevo artículo 206 establece penas de uno a tres años de prisión y de 60 a 300 días multa para quien, sin consentimiento de la víctima, realice de manera reiterada conductas de persecución, vigilancia o comunicación no deseada con fines de intimidación, control o coacción.

La reforma surgió a partir de diversas iniciativas, entre ellas la impulsada por el diputado Saúl Mireles, quien señaló que la propuesta fue trabajada con el Instituto Municipal de las Mujeres de Cuauhtémoc.

Con esta modificación, las víctimas de este tipo de conductas tendrán ahora una herramienta legal para denunciar y buscar protección ante situaciones de persecución o acoso persistente.