´Cero tolerancia´´, así fue la postura expresada por la Iglesia Católica ante el caso del hombre señalado como catequista y acusado de abuso sexual, luego de que su presunta relación con actividades religiosas generara preocupación entre la comunidad.

El representante de la Iglesia calificó la situación como dolorosa y aseguró que existe un rechazo contundente a cualquier conducta de esta naturaleza, particularmente cuando se pone en riesgo la integridad de menores.

Explicó que, hasta donde tiene conocimiento, el hombre no se encontraba formalmente registrado dentro de alguna parroquia de Cuauhtémoc, aunque se habría presentado como catequista y como integrante de la Iglesia, además de haber tenido cercanía con una capilla.

Más allá de su posible vínculo con la institución, subrayó que ´´lo detestamos´´, al remarcar que ninguna persona que incurra en este tipo de conductas puede ser respaldada por la Iglesia.

Ante el caso, señaló que la institución mantiene disposición para colaborar con las autoridades y proporcionar la información que pueda contribuir al esclarecimiento de los hechos, con el objetivo de evitar que situaciones similares continúen afectando a la sociedad.

El religioso recordó además que quienes participan como catequistas reciben preparación para trabajar con menores, incluyendo capacitación relacionada con su cuidado y atención, debido a la responsabilidad que implica estar al frente de grupos de niñas y niños.