
Varias de las familias desplazadas por la violencia en los municipios de Moris y Uruachi se manifestaron este miércoles en el fraccionamiento Pensiones Civiles, en Cuauhtémoc, para exigir al Gobierno del Estado una solución de vivienda y denunciar que, pese a las solicitudes presentadas desde hace meses, el conjunto habitacional fue vendido a una inmobiliaria.
Los manifestantes aseguraron que no buscan que les regalen una casa, sino la oportunidad de adquirir una vivienda a un precio accesible mediante un esquema de compra-venta, ya qeu son alrededor de 400 las familias que tuvieron que dejar sus hogares y pertenencias.
´´No queremos nada regalado, queremos que nos la vendan´´, expresaron, al señalar que han entregado oficios y solicitudes a distintas dependencias, sin recibir una respuesta favorable.
Indicaron que entre las familias desplazadas hay personas que llevan hasta dos años fuera de sus comunidades, mientras que otras cumplieron un año, debido a la violencia que continúa afectando la región serrana y que sigue obligando a más habitantes a abandonar sus hogares.
Relataron que al salir únicamente alcanzaron a llevarse ropa y a sus hijos, dejando atrás viviendas, animales y su patrimonio. Aseguraron que varias de sus casas fueron saqueadas o incendiadas, por lo que consideran inviable regresar.
Actualmente, la mayoría renta viviendas en Cuauhtémoc, donde enfrentan costos elevados y dificultades para salir adelante. Aunque algunos han conseguido empleo, otros continúan buscando una fuente de ingresos para sostener a sus familias.
Los inconformes señalaron que hasta el momento ninguna autoridad estatal se ha acercado a atender directamente sus demandas, por lo que hicieron un llamado a la gobernadora Maru Campos para que intervenga y les ofrezca una alternativa de vivienda.
´´Lo único que pedimos es un techo donde vivir´´, expresaron, al advertir que permanecerán insistiendo hasta obtener una respuesta a una problemática que, aseguran, ha cambiado por completo sus vidas.
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