Con el inicio de la temporada de lluvias, los ganaderos de la región optan por conservar su ganado en lugar de enviarlo al sacrificio, debido a que el crecimiento de los pastizales mejora la alimentación del hato y reduce los costos de engorda, informó el titular del Rastro TIF 191 de Cuauhtémoc, Rogelio Torres.

Explicó que las precipitaciones favorecen la producción de forraje en los agostaderos, lo que permite a los productores apostar por el desarrollo, reproducción o engorda extensiva de sus animales, aplazando su comercialización.

No obstante, aclaró que el sacrificio de reses para abastecer las carnicerías de Cuauhtémoc y municipios de la región continúa con normalidad, ya que el Rastro TIF mantiene la operación necesaria para cubrir la demanda de carne en el mercado local.