Una escena de tensión y violencia sacudió la noche del martes en el campo menonita 21, donde un hombre armado con un rifle abrió fuego para evitar ser internado en un centro de rehabilitación.

El sujeto, presuntamente con problemas de adicción, sería trasladado por personal especializado luego de que su propia familia solicitara el apoyo. Sin embargo, lo que parecía un procedimiento acordado terminó en una peligrosa confrontación.

Al arribar al domicilio, los encargados fueron recibidos a balazos. El hombre, decidido a no ser llevado, accionó su arma en repetidas ocasiones, obligando al personal a retirarse para resguardar su integridad.

El estruendo de las detonaciones rompió la calma de la comunidad, generando temor entre habitantes de la zona, quienes no daban crédito a lo ocurrido.

Pese a la gravedad del hecho, no se reportaron personas lesionadas, aunque el incidente dejó al descubierto el riesgo al que se enfrentan quienes intervienen en este tipo de situaciones.

Hasta el momento, autoridades no han confirmado si habrá consecuencias legales para el agresor.