El presidente de la Coparmex, Carlos Hermosillo, advirtió que el incremento en los precios de los combustibles, particularmente del diésel, está generando una presión significativa en la estructura de costos de diversas industrias, lo que podría derivar en ajustes generalizados en precios.

Señaló que muchas empresas han intentado absorber los aumentos durante el mayor tiempo posible; sin embargo, reconoció que esta estrategia ya no es sostenible. ´´Algunas industrias están operando con utilidades muy bajas o incluso con pérdidas´´, afirmó.

Hermosillo destacó que el sector transporte es uno de los más impactados, registrando ya incrementos en sus tarifas. Esta situación repercute directamente en el costo final de los productos, debido a que prácticamente todas las mercancías dependen de su traslado.

A este panorama se suma el incremento en peajes carreteros, que en algunos casos alcanza hasta un siete por ciento, lo que agrava aún más la presión sobre los costos logísticos.

Ante este contexto, el líder empresarial advirtió sobre el riesgo de una desaceleración en el consumo, tendencia que ya comenzaba a observarse en meses recientes como consecuencia de la inflación. ´´Con estos aumentos, el consumo podría debilitarse aún más´´, explicó.

Finalmente, consideró que esta situación no será de corto plazo, ya que responde a factores geopolíticos a nivel global que también impactan a México. ´´No estamos exentos de lo que ocurre en el mundo, y esto forma parte de una dinámica internacional que seguirá influyendo en los precios´´, concluyó.